Cuando piensas en café de clase mundial probablemente imaginas Colombia o Etiopía. Pero a 1,700 metros sobre el nivel del mar, en las montañas del sur de México, crece un café que compite con cualquiera — y la mayoría de los mexicanos nunca lo ha probado.
Un lugar que casi nadie conoce
La Reserva de la Biosfera El Triunfo, en la Sierra Madre de Chiapas, es uno de los ecosistemas más biodiversos de México: bosque de niebla, quetzales, y las condiciones exactas que el café arabica necesita para desarrollarse lento y concentrar sabor — altura, sombra, suelo volcánico y niebla constante.
Ahí, en Finca Nuevo México, nace el café de CIMA.
Por qué la altura importa
A mayor altitud, el grano madura más despacio. Esa lentitud se traduce en azúcares más complejos y acidez más fina: las notas de toronja y caramelo de nuestro Reserva no se agregan — vienen de la montaña. El café de altura de Chiapas ha ganado concursos internacionales; simplemente casi todo se exporta antes de que podamos probarlo.
Del corte al tueste, sin intermediarios
El café se corta a mano, se procesa con método lavado y viaja directo a nuestro tostador en Querétaro. Sin bodegas de meses, sin revendedores. Cada bolsa que enviamos se tostó esa misma semana — la diferencia entre un café que huele a café y uno que huele a bolsa.
Café mexicano para mexicanos
CIMA existe por una convicción simple: el mejor café de México debería tomarse en México. Cada compra apoya una cadena corta y justa: la finca en Chiapas, el tostador local, y tu taza.
Si quieres probar de qué hablamos, empieza por El Dúo: nuestras dos líneas, envío incluido, tostadas esta semana.